La playa de Valencia, de arena clara y muy fina, tiene el nombre de Malvarrosa. Es muy larga y muy bien equipada: redes de volley, carril bici y hasta un campo de rugby-playa, ideal para los que se aburren sólo tomando el sol.
> Hoteles en la playa
Además de un grande espacio acogedor, lo mejor de la playa es el contexto que la rodea: los Poblados Marítimos. Este distrito, dividido entre los barrios del Canyamelar, Cabanyal e Cap de França, nacio con cabañas, como pueblo de pescadores, hasta llegar a ser muy importante a primeros del sigo XX, cuando empezó a ponerse de moda veranear en la playa.
La tipología del barrio, a pesar de las transformaciones de los años '60, sigue manteniendo una identidad ùnica, con calles largas paralelas al mar y casas bajitas de estilo modernista popular, con infinitas variantes y decoraciones de piedra y de azulejos colorados, que han hecho merecer a la zona el título de B.I.C., o sea Bien de Interès Cultural.
Los que viajan para descubrir los rincones escondidos no pueden perderse el barrio de la playa, donde en los patios y en las terrazas de las casas, todavía se puede disfrutar de las brisas del Mediterráneo.
Es un barrio vivo, que desde hace años lucha para sobrevivir, en contra de un plano urbanístico sostenido por las inmobiliarias. Los que no saben apreciar la pequeña dimensión, bajo la excusa de embellecer, sólo piensan en destruir el pasado, para levantar más metros cuadrados.
> Hoteles cerca del puerto
|